La empresa pública Cantur , la principal empresa pública de la región, con una decena de instalaciones turísticas a su cargo y una plantilla de 430 personas, concluyó con la firma de un duro plan de ajuste, tras una tensa reunión en la tarde de ayer.
Incluye un Expediente de Regulación de Empleo (ERE) que supondrá el despido de 40 personas, de las que seis podrían salvarse con prejubilaciones, además de la privatización de los servicios de hostelería y mantenimiento de la sociedad, donde se ocupan otros 140 contratados. En total, 180 afectados.
Los sindicatos
El principal conflicto se vivió entre los representantes de los trabajadores de Comisiones Obreras y UGT, ambos rechazaron la firma. Si lo apoyaron (CSIF, USO y SIEP), que entendían que, con la actual reforma laboral y la actitud del Gobierno regional, las condiciones ofrecidas ayer podrían empeorar de una semana para otra. Vieron urgencia.
CC OO ha mandado una nota de prensa esta mañana donde califica de vergonzoso el acuerdo, y de bochornosa la actitud de los siete delegados de CSIF, USO y SIEP, que han tomado este acuerdo para desmantelar la empresa sin negociar ni informar a la plantilla. Entiende que no es de recibo que el Ejecutivo regional plantee esta brutal reducción de la plantilla, que afectaría a más del 41% de sus actuales trabajadores y, al mismo tiempo, no dude en ponerse para salir en la foto defendiendo el empleo en Teka.
Comisiones y UGT convocarán una asamblea laboral en Cantur, probablemente para la próxima semana.
El resultado
La empresa no concretó qué 40 empleados propondrá para el ERE, pero fuentes aseguran que lo hará en 15 días o tres semanas. Tampoco especificó si privatizará toda la hostelería. Aunque en principio ofreció la garantía que las adjudicatarias subrogarán los contratos. Todo este proceso de privatización durará al menos medio año.








